¿Y si unos vaqueros que ya no utilizas pudieran convertirse en tu próximo bolso favorito?.
A veces, para crear algo nuevo, no hace falta empezar de cero. Basta con mirar de otra manera aquello que ya existe. Unos vaqueros desgastados, un bolsillo que conserva su forma, un detalle que merece seguir formando parte de una historia o unos retales que parecen demasiado pequeños para tener utilidad.
Para muchas personas, son prendas que han llegado a su fin, pero para mí, son el comienzo de una nueva posibilidad.
En Only Gem las prendas sin uso dejan de ser residuos para convertirse en bolsos irrepetibles. Pero, ¿Qué ocurre entre esos primeros retales y el bolso terminado? Hoy quiero enseñarte ese viaje..
Cuando tengo unos pantalones o chaqueta delante, empiezo a imaginar las posibilidades que esconden.
¿Qué partes puedo aprovechar? ¿Qué tono combinará mejor con otros tejidos? ¿Puedo conservar alguno de sus bolsillos originales? ¿Que tipo de bolso va mejor con los detalles originales de la prenda que reciclo?
Porque el primer paso para crear un bolso de denim o saco de café reciclado no es cortar. Es aprender a mirar.
Seleccionar, desmontar y descubrir el material.
No todos los vaqueros son iguales, ni los tejidos sirven para lo mismo. Por eso, antes de empezar a diseñar, observo el denim, los detalles que quiero realzar, su grosor, sus tonalidades.. Después llega el momento de desmontar la prenda, descoser y cortar.
Es una fase que puede parecer poco productiva desde fuera, pero resulta fundamental para el resultado final. Hay que decidir qué conservar, qué reservar para otros proyectos y cómo aprovechar el material disponible para tirar lo mínimo y poder utilizar todos los retales y a veces ese detalle insignificante acaba convirtiéndose en uno de los detalles más bonitos del bolso.
Trabajar con materiales recuperados consiste en adaptarse a lo que cada uno ofrece.


Imaginar un diseño antes de unir piezas
Aquí comienza una de mis partes favoritas: pensar cómo quiero que sea el nuevo bolso. No siempre tengo una imagen definitiva desde el principio, a veces parto de una combinación de colores, otras veces encuentro un retal estampado o una tela de cuadros que me inspira.
También utilizo otros materiales recuperados como el saco de café, que pueden aportar texturas y contrastes muy diferentes. Voy colocando piezas, comparando tonos, probando combinaciones y cambiando detalles hasta encontrar el equilibrio que busco.
Porque crear un bolso con materiales recuperados no consiste simplemente en unir trozos de tela. Hay que pensar en la forma, las proporciones, la resistencia, la capacidad, los bolsillos y la comodidad de uso.
Y, por encima de todo, hay que conseguir que el diseño tenga sentido, que el conjunto funcione y el resultado tenga personalidad propia.
Hay detalles de los pantalones que me gusta conservar siempre que el diseño lo permite. Uno de ellos son los bolsillos originales. Me gusta colocarlos en lugares estratégicos en el bolso o mochila como parte del diseño, para decorar y a la vez aprovechar para su uso.
También me gusta aprovechar según que costuras, con una carga o doble carga, que me parece decorativa y un detalle para realzar parte del diseño, los diferentes tonos del denim, las zonas desgastadas, los desgarros y rotos..
Ayudan a crear profundidad y carácter al accesorio.


Las horas de trabajo que no siempre se ven
Cuando alguien ve un bolso terminado, puede apreciar sus colores, su forma, sus detalles y cómo combinarlo con su ropa, pero hay muchas decisiones que quedan ocultas en el resultado.
La preparación del material, el diseño, el corte, la confección, el montaje y la revisión de los acabados forman parte de un proceso que requiere tiempo, paciencia y conocimientos.
Llevo más de 30 años dedicada a la creación textil, y esa experiencia forma parte de mi manera de trabajar. Con los años he aprendido que saber coser es solo una parte del oficio, También hay que saber interpretar los materiales, anticiparse a las dificultades, resolver problemas y encontrar soluciones cuando una idea no sale como esperabas y muchas veces hay que deshacer una parte para volver a hacerla mejor.


Esa es una realidad de la artesanía que no siempre se ve en las fotografías, pero que está presente en cada pieza.
Poco a poco las piezas empiezan a encajar, el denim o saco de café combina con otros tejidos, los bolsillos encuentran su lugar y el diseño comienza a tener forma. Lo que al principio eran materiales separados se convierte en un objeto útil, pensado para acompañar a alguien en su día a día.
Cada modelo plantea un reto diferente y requiere tomar decisiones adaptadas a su forma y función. Por eso aunque trabaje con materiales similares, el resultado nunca tiene por qué ser el mismo.
El tejido disponible, sus características y las combinaciones elegidas hacen que cada creación tenga su propia identidad.


¿Por qué un bolso de un material recuperado es una pieza única?
La respuesta está en el propio proceso. Cuando trabajas con materiales recuperados, no partes siempre de un tejido nuevo, uniforme y disponible en grandes cantidades. Partes de piezas concretas, con sus propios tonos, marcas, costuras y posibilidades.
A eso se suma el diseño artesanal, que permite adaptar cada creación a los materiales disponibles y explorar combinaciones diferentes.
El resultado son complementos que pueden distinguirse por sus detalles, su composición y su personalidad. Y hay algo que me gusta especialmente: no necesito esconder el origen del material para conseguir un bolso o mochila bonitos.
Al contrario, ese origen forma parte de su atractivo.
Para mí, una pieza no es solamente aquella que no se repite, es también aquella en la que cada detalle tiene una razón de ser.
Reciclar también es aprender a consumir de otra manera.
La moda sostenible no se limita a utilizar materiales recuperados, también nos invita a reflexionar sobre como elegimos, utilizamos y valoramos aquello que compramos.
Dar una segunda oportunidad a los materiales sin uso, aprovechar un recurso existente y evitar que ese tejido se convierta prematuramente en un residuo. Además, elegir un bolso por su diseño, su funcionalidad y la posibilidad de utilizarlo durante mucho tiempo puede ayudarnos a consumir con mayor intención.
No se trata de comprar por comprar. Se trata de elegir piezas que realemente nos gusten y que encajen con nuestra forma de vivir y vestir.
Cada bolso reciclado tiene sus propias características, pero todos parten de una misma idea; descubrir nuevas posibilidades en ateriales que ya existen.
En Only Gem creo bolso y accesorios artesanales a partir de materiales y vaqueros recuperados, buscando que cada diseño tenga carácter y una personalidad propia. No se trata de hacer que todos los bolsos sean iguales, se trata de descubrir qué puede llegar a ser cada material, porque a veces, detrás de unos vaqueros que ya nadie utiliza, hay mucho más que tela.
Hay una posibilidad, una idea y algo nuevo y útil que usar.
Only Gem, menos residuos, más creatividad y bolsos con historia.
By Gem
